Bodega y Viñedos
La Bodega
INNOVACIÓN, SOSTENIBILIDAD Y RESPETO POR EL ENTORNO
La nueva Bodega Doña Felisa representa la evolución de un proyecto familiar que avanza hacia el futuro sin olvidar sus raíces. Diseñada con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, busca reducir al máximo su impacto ambiental y optimizar cada fase de la elaboración.
Uno de sus principales avances es la capacidad de generar su propia energía, favoreciendo la autosuficiencia y reduciendo su huella de carbono. La sostenibilidad está presente tanto en el diseño arquitectónico y la integración paisajística como en la gestión de recursos y los procesos productivos.
Las nuevas instalaciones combinan funcionalidad, tecnología y diseño para unir tradición e innovación con un objetivo común: elaborar vinos de máxima calidad respetando el entorno.









Viñedos
El origen de todo
Nuestros viñedos se encuentran en Ronda, un territorio privilegiado para el cultivo de la vid gracias a la combinación única de altitud, clima y diversidad de suelos.
Situados entre los 700 y los 1.000 metros sobre el nivel del mar, disfrutan de una marcada amplitud térmica entre el día y la noche, favoreciendo una maduración lenta y equilibrada que aporta frescura, intensidad aromática y elegancia a los vinos.
Un terroir excepcional
La diversidad de suelos presentes en nuestras fincas, compuestos por materiales arcillo-calcáreos, arenosos y pedregosos, proporciona excelentes condiciones de drenaje y obliga a la vid a desarrollar sistemas radiculares profundos. Este esfuerzo natural favorece rendimientos moderados y una mayor concentración de aromas y sabores.
La combinación entre suelo, altitud y clima conforma un terroir únicoque aporta identidad y personalidad a nuestros vinos.
Un clima privilegiado
El clima de ronda es uno de los grandes factores que definen la personalidad de nuestros vinos.
El clima mediterráneo con influencia continental caracteriza nuestros viñedos. Los veranos cálidos y secos, junto con las noches frescas propias de la altitud, permiten conservar la acidez natural de la uva y alcanzar una maduración fenólica óptima.
A esta singularidad se suma la influencia de dos mares. La proximidad tanto al mar Mediterráneo como al océano Atlántico genera corrientes de aire que convergen en la Serranía de Ronda, aportando frescura, ventilación natural y un equilibrio climático excepcional durante el ciclo vegetativo de la vid.
La influencia mediterránea favorece una correcta maduración de la uva y una excelente concentración aromática, mientras que las corrientes atlánticas aportan frescura, elegancia y ayudan a preservar la acidez natural. Esta combinación, junto a la altitud de nuestros viñedos, permite obtener vinos equilibrados, complejos y con una marcada identidad.
Trabajamos variedades cuidadosamente seleccionadas por su adaptación al entorno y su capacidad para expresar el carácter de Ronda.
Con una amplia selección de variedades, tanto internacionales como autóctonas: Chardonnay, Sauvignon Blanc y Moscatel en variedades blancas y Tempranillo, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Graciano, Garnacha, Petit Verdot, Tintilla de Rota y Malbec entre las tintas.
Trabajadas siempre de forma individual, respetando sus particularidades y buscando siempre expresar la autenticidad de nuestro paisaje. Porque los grandes vinos nacen en el viñedo, y es allí donde comienza nuestra historia cada año.
Tecnología al servicio de la calidad
En Bodega Doña Felisa entendemos la tecnología como una herramienta al servicio de la calidad, capaz de preservar la esencia de la uva y expresar con fidelidad el carácter de nuestro terroir. Cada detalle de nuestra nueva bodega ha sido diseñado para elaborar vinos con la máxima precisión, respetando la materia prima y los ritmos naturales de cada proceso.
La excelencia comienza en el viñedo, donde todas las parcelas se vendimian de forma manual y durante la noche, aprovechando las bajas temperaturas para preservar la integridad de la uva, proteger su potencial aromático y minimizar las oxidaciones desde el primer momento.
En bodega, la elaboración se realiza por gravedad, permitiendo que la uva y el vino se desplacen de forma natural durante todo el proceso. Este sistema reduce la manipulación mecánica y ayuda a conservar la pureza, frescura y expresión de cada vino.
Disponemos de depósitos de acero inoxidable de última generación y depósitos huevo de hormigón, que favorecen la circulación natural de las lías y aportan mayor complejidad y equilibrio a determinadas elaboraciones.
Todo el proceso está monitorizado mediante sistemas de control que garantizan una gestión precisa de las fermentaciones y una trazabilidad completa hasta el embotellado. La línea de embotellado incorpora, además, tecnología de inspección y verificación que asegura que cada botella cumpla los más altos estándares de calidad.
Tradición, conocimiento e innovación trabajan conjuntamente con un único objetivo: elaborar vinos que reflejen con autenticidad la personalidad de Ronda y la filosofía de Bodega Doña Felisa.